Sistema de pensiones

Está asegurado el sistema de pensiones?

Antes de empezar a leer este artículo, os sugiero que para aquellos que no conozca lo que es el sistema de pensiones vayan al vídeo.

¿Has vuelto?

No paro de leer a toda una serie de gurús de la economía, cuestionando nuestro actual -insostenible- modelo económico. No hay que ser un lumbreras para darse cuenta que nuestra forma de crear riqueza se transformó ya hace muchos años, de un modelo industrial, de fabricación de productos reales, a una ingeniería financiera donde se multiplica el dinero “como los panes y los peces”. Si, hace muchos años; porque el famoso crack de 1929 no es de ayer y seguro que hubo antes otros (no se de historia de la economía).

El sistema de pensiones, es en resumidas cuentas, asegurar un dinero a los que hoy trabajamos. Esto se consigue principalmente con las cotizaciones de los trabajadores del presente. Luego si cada día hay menos trabajadores, menos podrán estos aportar a nuestros mayores. Es una especie de “sistema piramidal” en el que se paga con el dinero de los que entran.

También la deuda de los Estados para con los mercados financieros es un “poquito piramidal” ya que con los impuestos se va recaudando lo necesario para ir apagando el fuego de los prestamos que los países demandan de “los mercados”, en una espiral de deuda que los tiene pillados, de la misma manera que un Banco tiene pillado al ciudadano con la hipoteca.

Puede que hayáis vislumbrado que “los medios de comunicación” no se atreven a reconocer abiertamente que el sistema “no funciona”, y lo comprendo. Además, las cosas no se pueden cambiar así como? así. Pero lo que está claro, es que no se puede seguir imprimiendo dinero y esperar a que se arreglen las cosas. Hay que volver a una producción sostenible. ¿Cómo hacer un modelo económico en el que el dinero no sea el protagonista? Yo no tengo la respuesta, lo que sí tengo claro, es que el sistema de pensiones no es sostenible, que tenemos que buscar nuestra propiedades soluciones, no ya para llegar a la libertad financiera, sino para sobrevivir, para llegar a mayores lo más dignamente posible, para que después de una vida entera de sacrificio, cansado de tanta lucha, no nos veamos arrinconados y sin margen de maniobra.